AMA A TU PROJIMO COMO A TI MISMO

 

 

En esta máxima está basada la doctrina que predicó y practicó el maestro Jesús de Nazaret, pero para vosotros ha pasado desapercibida porque nadie la ha comprendido.  Primero, ninguno se ama por sí mismo, todos buscan las cosas terrenales como las riquezas, elogios, trajes que le dan personalidad al cuerpo.  Con este materialismo jamás se le da virtud al alma, pues, de este ninguno se preocupa.  Si llegaran a comprender que el cuerpo es el traje del espíritu por el cual cumple su misión que ha traído a la tierra, tratarían de estimarlo como el traje que os sirve para reuniones especiales, o sea el que llaman de gala, procura que no se manche ni se arrugue, así deberían estimar ese cuerpo manteniendo aseado de los vicios y alejados de malos pensamientos, que vuestros labios no se habrán para murmurar sino para cantar alabanzas a Dios, que vuestros oídos no oigan cosas malsanas, ni que vuestros ojos miren lo que no les conviene, en igual vuestras manos no tocar lo que no es suyo, deberían de ser como las abejas que busca la miel para vuestro cuerpo, la belleza no debe de estar en el cuerpo ni en el traje, ha de permanecer en el espíritu, para ganar cada día virtudes y sino, por lo menos, empezar a conocerse a sí mismo.  Todo es fácil, oírlo y repetirlo, lo difícil es practicarlo, mayormente si son cosas que no dan satisfacción al cuerpo.  Cuan lejos están, humanidad amada, de amarte a ti misma, van pasando veinte siglos y aún no habéis comprendido por donde empezar, más bien esta máxima la habían entendido al contrario, es decir:  odia a tu prójimo como te odias a ti mismo porque todo lo malo se aprende y se practica con mucha facilidad, y que agradable se siente darle las satisfacciones al cuerpo.  Recuerda humanidad querida que la vida del cuerpo pronto terminará y tu espíritu será como el alumno que volverá a la escuela al mismo grado, por muchas encarnaciones a causa de ese materialismo que no te deja progresar espiritualmente, y esto depende de no amarte, de no conocerte en sí mismo, por eso muy pocos son los que se han distinguido en el mundo material practicando el bien por el bien mismo, porque cada prédica está personificada en un cuerpo material que no puede cumplir lo que predica, la mayoría solo lo hace para ser vistos por las multitudes, pero no les interesa el ojo espiritual.  Estamos a escasos veintiocho años para finalizar el segundo milenio y aún no se han comprendido las enseñanzas del maestro Jesús, a pesar que por todos los rincones del mundo están brotando las mediumnidades, como las fuentes de agua que transmiten el mensaje de luz para espíritu encarnados y desencarnados, y sin embargo todavía dudáis, no te dais cuenta humanidad amada que aquellos seres en quienes se desarrolla la mediumnidad no saben leer ni escribir, son de escasos conocimientos pero al estar poseídos de sus protectores, admiran a quien los escucha, es aquí donde se cumplen esas frases que dicen:  teniendo ojos no miráis, teniendo oídos no oís.  Si comienzas amarte y a conocerte en sí mismo, algún día amarás a tu prójimo como verdadero hermano.

 

Deja, pues, por un lado las ambiciones de lo terrenal, piensa que todo lo que poseas no te pertenecerá eternamente, porque no serás más que simples administradores por el tiempo que estés en la vida presente, y que todo que da en el mismo lugar donde lo encontraste, sin embargo hay tesoros que no se quedan, que te servirán para futuras encarnaciones, como lo son las virtudes espirituales.  Sé que es muy duro practicarlas, porque primero se piensa en lo que se da y después se pregunta:  ¿a mí quién me dará?, nadie, porque ni siquiera lo reconocerán.

 

            No humanidad, no esperéis recompensas porque entonces nada estaréis haciendo en bien propio.  Dijo Amelia Domingo Soler:  “sin caridad no hay salvación”, por esto os pido que cuando hagáis no lo divulguéis, sembrad, sembrad, pero no esperéis cosechar, esto será pedir recompensa por los hechos.  Piensa que vivisteis ayer, que vives hoy y que viviréis mañana.  Humanidad que me escuchas, siempre has tenido ambiciones, habrás comprendido que cuando se trata de uno de lo que llamáis amigos sacrificáis todo lo que puedes por hacer un favor y servirles en la forma que sea, ¿por qué lo hacéis?, porque allí no hay nada perdido, sabéis positivamente que cuando tú lo necesites ya tendréis adelantado el servicio, que por fuerza tienen que hacerte, por eso buscáis el terreno donde sembrar, porque si lo hacéis con un desconocido sabéis que allí todo está perdido, nada recuperaréis, jamás lograrás la cosecha esperada, porque en esta vida todo es interés, es mentira, mentira, no hay amigos, cada cual busca no perder lo que da, y si transcurrido un tiempo no habéis necesitado la recompensa de tus favores, cuando otra persona te lo pida una simple ayuda y no puedes hacerlo, pronto recuerdas y dices:  anda con fulano y dile que vas en mi nombre, que te sirva como si a mí me lo hiciera, ¿qué estás haciendo? ¿Te haz dado cuenta?, estáis cobrando aquello que en una época diste, así camina esa cadena que se llama amistad, amistad falsa, porque cuando se llega a caer en un percance de la vida todos se alejan, nadie te conoce y no recibirás un favor porque saben que eso ya no tiene recompensa, y luego se lamentará duramente en contra de aquellos que recibieron tus servicios y esa lista de nombres no se borrará de tu mente, porque pensarás:  cuando tuve dinero y puede servir lo hice con fulano, zutano etc., allí sale la lista y con esto estarás borrando lo que habías hecho, por eso jamás podrá la humanidad amar a su prójimo, como dice la máxima del maestro.  Esta quedará solo en palabras, seguirá siendo la misma sin ponerla en práctica.  Ojalá que este mensaje caiga en la mente de ustedes como un granito de semilla que algún día se convierta en luz para los encarnados y desencarnados que lo estarán escuchando, porque sabemos que nada hay perdido aunque caiga en mentes muy duras, algún día lo recordarán.  El espíritu no olvida.  Compenétrense de que es importante estudiar la heliosophia, que es luz que ilumina al mundo, pues no impone creencias, solo saca a cada uno de la obscuridad que por siglos ha permanecido, pero, ya es tiempo de dar un paso seguro en la vida continuada del espíritu, pensando en que volveremos mañana en diferente cuerpo y entonces ya podremos amarnos, a nosotros mismos y así comenzaremos amar a nuestro prójimo, solo así terminarán esos odios y venganzas que permanecen en la humanidad habitante de este planeta llamado terrenal.  La luz de la Heliosophia sea con vosotros.